Poco a poco, hay más hombres que acuden a empresas privadas y dedicadas a servicios sexuales para ofrecerse como modelos o gigolós. Incluso existen muchos de ellos que lo hacen de una manera más independiente, anunciándose a sí mismos en anuncios de contactos. Como en el resto de negocios de este tipo, se puede encontrar un amplio rango de precios que oscilan desde los 50 € hasta los casi 2000 €.

Auténticos profesionales

En estas empresas no faltan los candidatos (a quién no le gustaría que su profesión se desarrollase en un ámbito tan erótico y excitante) y se tramitan muchas solicitudes en un solo día, pero no todo el mundo puede ser un gigoló, se necesitan unas aptitudes muy concretas y bien definidas que no todo el mundo posee. Y es que parece que cualquiera que tenga un buen cuerpo esculpido en el gimnasio cree que puede dedicarse a esta profesión, pero ese no es el perfil que se busca, nada más lejos de la realidad, aunque un buen cuerpo es por supuesto, imprescindible para desarrollar este tipo de profesión tan exigente con el físico.

traje elegante gigoló

Lo que usualmente se busca a la hora de contratar un gigoló es ese “algo más” que distingue a los hombres de los niños. Esa cultura y experiencia del mundo que nos rodea que solo la madurez y la experiencia pueden otorgar, ya que el tipo de cliente habitual en este negocio son las mujeres de mediana edad que buscan algo más que un buen cuerpo; buscan una experiencia divertida, excitante y sensual. Un hombre culto y seguro de sí mismo que pueda aportarles algo que no se suele encontrar en el día a día.

Además para dedicarse a este negocio el tamaño no es algo especialmente importante, siempre que se cumplan unos mínimos estándar por supuesto. Y es que a la hora de encarar una relación sexual son muy pocas las mujeres que se fijan en el tamaño. Son otras cosas las que buscan.

Precios al alcance de muy pocos

Para contratar los servicios de un gigoló podemos encontrarnos con un amplio rango de precios que oscilan desde 200 € por una hora de lujo con uno de estos atractivos chicos llegando incluso a los 1.800 € por un día.

Aunque para las agencias de gigolós profesionales es un negocio bastante duro, ya que hoy en día existe mucha facilidad de publicidad y hay mucho chico de compañía que se anuncia en las revistas o periódicos de contactos por precios bastante más inferiores y con los que es muy pero que muy difícil competir.

Aunque por supuesto, toda esta competencia no tiene lugar si nos atenemos tan solo a la calidad del servicio que, por supuesto, es mucho, muchísimo más elevada cuando hablamos de estos gigolós de lujo. Eso es algo con lo que los anuncios de contactos no pueden competir, aunque su política de precios pueda convencer a más de una, no os dejéis engañar, el lujo y la buena compañía nadie la regala, y por 50 € adquieres unos servicios acordes con ese precio, es decir, mucho más incompletos y menos profesionales que si te dejaras en manos de un auténtico profesional que trabaja con una agencia que se dedique a este negocio tan exclusivo. Este tipo de gigolós freelance no tienen tarifas propias y establecen precios a convenir con cada clienta, diferentes para cada servicio, lo cual denota una inconstancia y por supuesto mucha menos profesionalidad de la que encontrarías si acudes a una auténtica agencia que se dedique a esto de manera profesional.

gigolo con copa

Un perfil de cliente y de profesional muy específico

La mayor parte de clientes que acuden a este tipo de servicios son mujeres de negocios, en su mayor parte de fuera del país que se encuentran de visita, aunque hay un sector que suele demandarlo, hablamos de mujeres con problemas físicos de alguna clase. En estos casos, muchos de los servicios no incluyen sexo, tan solo la compañía de realizar alguna actividad como podría ser salir a tomar algo, solo que prefieren hacerlo acompañadas, y si es de un hombre atractivo, pues tanto mejor. De hecho, casi la mitad de los servicios que se realizan no acaban con una relación sexual, sino tan solo con un buen rato y una conversación amena, algo que todo el mundo necesita en su vida diaria para relajar tensiones.

En cuanto al perfil de hombre que se dedica a este negocio varía mucho, siendo lo más habitual de 25 a 35 años, y que desean ganar dinero extra y una buena forma de utilizar sus habilidades de una manera productiva.

Ahora ya sabes un poco más sobre este mundo y tanto si eres hombre como mujer no dudes en informarte si te ha picado la curiosidad sobre lo que significa ser gigoló.

 

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